Los mitos pueden destruirse de una vez, o poco a poco. La dictadura terminó con el mito de las fuerzas armadas constitucionalistas y con el mito del militar como hombre patriota, valiente e íntegro. La realidad nos mostró a militares moralmente corruptos, crueles, falsos, sanguinarios, traidores y cobardes. Del político chileno como funcionario íntegro poco queda cuando constatamos que disfruta de los salarios más altos del mundo -los que, además, fija él mismo. El mito del chileno como persona con cultura cívica se ha venido desmoronando poco a poco, con constataciones como que sólo la mitad de nosotros -pese a que votamos- sabemos que Chile tiene un parlamento. El vandalismo de después del terremoto ha sido condenado agriamente. ¿Pero no estuvo nuestro propio presidente implicado en una millonaria estafa? La capacidad de nuestros profesionales habrá que buscarla con lupa debajo de los escombros. Nuestra solidaridad es interesada. Para qué seguir alimentando mitos.
Te invito a adoptarlo, y/o a difundir. Es un perro dulce y guapetón (tienen un delicioso pelaje azabache brillante), de aproximadamente 1 año. Se lo encontró en Cachagua Carola Fernández, veterinaria de Mundo Animal, Maitencillo, en el momento en que era atropellado (y abandonado por el conductor). Milagrosamente no le pasó nada.
Pancho vive con nosotros. Él fue quien nos avisó del terremoto.
Vivimos en Maitencillo, Quinta Región, pero si vives en otro sitio podemos ver cómo lo hacemos para que llegue a ti.